Entradas con la etiqueta ‘granizado’

Jul
28

Mis querid@s roedor@s,

¿cómo estáis quesitos? ¡Os traigo algo muy especial y que creo que os encantará! Bueno, si habéis leído el título ya os podéis hacer una deliciosíííísima idea. Estos días he pasado tantísimo calor por aquí, en Ratonia, que ayer cuando llegué a casa tuve que dejar de lado mi té de queso frío y buscar algo aún más refrescante. ¿Y qué mejor que un fresquito granizado de sandía! Muy fácil y, además, ¡con muchas vitaminas!

Coged papel y lápiz, ¡y apuntad!

INGREDIENTES:

  • 220 gr. de sandía congelada.
  • 1/4 de limón sin piel ni pepitas.
  • 1 cucharadita de azúcar.
  • Unas hojitas de menta.

PREPARACIÓN (¡requetefácil!):

Antes de nada,  tenéis que congelar la sandía, así que se trata de cortarla en trocitos  y guardadla sobre una bandeja en el congelador durante al menos 4 o 5 horas antes de preparar el granizado. Cuando veáis  que la sandía está congelada, guardadla en bolsitas de congelado para que se mantenga mejor.

¡Y empezamos con la preparación del granizado! ¡Requetebigotes! Mirad qué sencillo: en un vaso de batidora poned la sandía, el limón y el azúcar, y trituradlo todo.

Servid muy fresquito y decorad con una rodaja de sandía y unas hojitas de menta. ¡Veréis como se lamen hasta los bigotes! Y eso que no lleva queso…

granizado_sandia

¡Mirad qué pinta!

¡Espero que disfrutéis con esta superratónica y fresquita receta!

Palabra de Stilton,

Geronimo Stilton

 

PD: Encontraréis más recetas como ésta en: www.recetín.com.

 

Nov
26

Hola de nuevo amig@s roedor@s,

Esta vez estoy aquí para contaros un poco cómo empezó mi aventura en Transratonia y la historia de Un granizado de moscas para el conde… Creo que os puede resultar interesante, y escalofriante también, ¡¿por qué no decirlo?!

Veréis, aquella noche hacía un frío felino… Yo estaba arrebujado bajo las mantas leyendo (como siempre) un libro de historias de fantasmas esa vez… ¡precisamente de fantasmas tenía que ser! Y de repente, se abrió la ventana. Llovía, llovía mucho y el viento agitó las cortinas justo como… ¡la sábana de un fantasma!

Salté de la cama cual rata voladora y en ese preciso instante sonó el teléfono. ¿A quién se le ocurría llamar a esas horas? ¡Sólo faltaban cinco minutos para la medianoche!

Era Trampita, y no podía llamar desde un lugar que diera más canguelo… ¡¡Llamaba desde Transratonia!! ¡¡Y estaba en el castillo del Conde Ratesh!! La situación no podía ser más… más… ¡¡Roedor@s, me quedo hasta sin palabras solo de pensarlo!!

Creo que lo voy a dejar aquí, si queréis averiguar cómo acabó esta historia, solo tenéis que leer… ¡Un granizado de moscas para el conde!

¡Abrazos superratónicos para todos!

Palabra de Stilton,

Geronimo Stilton

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